Por: José Amador/ Director del periódico Alta Gama
Santo Domingo Este,- La contienda entre el Partido Revolucionario Moderno (PRM) y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se presenta como una batalla crucial, donde la capacidad de movilizar votantes hacia los recintos electorales será determinante. En esta encarnizada lucha por el poder local, los candidatos a la alcaldía, Dio Astacio por el PRM y su contraparte del PLD, Luis Alberto Tejeda, Se enfrentan en una competencia que puede definir el rumbo del municipio.
Ambos contendientes depositan sus esperanzas de éxito en las sólidas estructuras partidarias que respaldan sus campañas. El PRM, como partido en el poder, confía en su capacidad de movilización y en el respaldo de sus seguidores para llevar a Astacio a la alcaldía. Por otro lado, el PLD, históricamente arraigado en la política dominicana, confía en su experiencia y en la fidelidad de sus bases para asegurar la victoria de su candidato.
Los votantes están llamados a evaluar no solo las propuestas de los candidatos, sino también la capacidad de sus respectivos partidos para cumplir con las expectativas y necesidades de la comunidad.
En este contexto, la jornada electoral se convierte en una prueba de fuego para ambas fuerzas políticas. El PRM busca consolidar su posición en el municipio, demostrando su capacidad de mantenerse en el poder y cumplir con las promesas de campaña. Mientras tanto, el PLD ve esta elección como una oportunidad para mantener su relevancia política y recuperar terreno perdido frente al PRM.
Sin embargo, más allá de la rivalidad partidaria, es fundamental que esta contienda electoral se lleve a cabo en un marco de transparencia, democracia y respeto por la voluntad popular. Los ciudadanos de Santo Domingo Este merecen un proceso electoral justo y equitativo, donde su voz sea escuchada y sus derechos sean respetados.
En última instancia, el resultado de esta elección no solo determinará quién ocupará la alcaldía de Santo Domingo Este, sino también el rumbo político y social del municipio en los próximos años. Por lo tanto, es responsabilidad de todos los actores involucrados garantizar que el proceso se desarrolle de manera adecuada y que se respeten los principios democráticos fundamentales.




















