Por: José Amador/ Director del periódico Alta Gama
¿Qué hemos perdido en Semana Santa?
La Semana Santa es una época llena de tradiciones y costumbres que han ido evolucionando con el tiempo. Sin embargo, muchas de ellas han quedado en el olvido y son desconocidas para las nuevas generaciones.
Antes, durante la Semana Mayor, los barrios estaban en silencio, se evitaba la música secular y se prefería un ambiente más reflexivo. Las estaciones de radio cambiaban su programación y se colocaba música sacra e instrumental en lugar de salsa, merengue y bachata. Las parejas evitaban tener relaciones sexuales y se amanecía con silencio total el Viernes Santo.
Hoy en día, las cosas han cambiado radicalmente. Los conciertos en playas, tarimas y discotecas dominan los ambientes y son los centros de atracción y concentraciones masivas de personas. La agenda artística es muy activa y los principales atractivos turísticos venden paquetes con un gran repertorio de artistas de distintos géneros.
La realidad es que muchas de estas tradiciones formaban parte de nuestra cultura y nuestras raíces, y al perderlas, perdemos una parte importante de nuestra identidad. En lugar de dejarlas en el olvido, deberíamos tratar de mantenerlas vivas y transmitirlas a las nuevas generaciones.
La Semana Santa es una época para la reflexión, el recogimiento y la espiritualidad. Pero también es una oportunidad para reforzar nuestra identidad y nuestras raíces culturales.





















