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OPINIÓN • PROVINCIALES • SANTO DOMINGO ESTE

“La fiscalización de los fondos de la alcaldía de SDE tiene que ser la prioridad de los nuevos regidores, no unirse al festín de negocios implementado con la llegada de Dío Astacio.”

"La fiscalización de los fondos de la alcaldía de SDE tiene que ser la prioridad de los nuevos regidores, no unirse al festín de negocios implementado con la llegada de Dío Astacio."

Por/José Amador/director del Periódico Alta Gama

“Ya empiezan los rumores de grandes negocios en la cámara capitular de la alcaldía de Santo Domingo Este. Los nuevos regidores tienen que marcar la diferencia; no pueden ser más de lo mismo, ir a buscar dinero en desmedro de la comunidad. Ojalá piensen bien las cosas antes de aprobar cualquier iniciativa mandada por el alcalde Dío Astacio. La transparencia debe ser el norte de esta nueva camada de regidores.”

La transparencia y la rendición de cuentas deben ser los pilares sobre los cuales se sustente la gestión de los nuevos regidores. En un momento en el que la confianza de la ciudadanía en las instituciones públicas está gravemente erosionada, es fundamental que estos representantes locales marquen la diferencia y eviten caer en las mismas prácticas cuestionables que han caracterizado a muchas administraciones anteriores.

La fiscalización rigurosa de los fondos de la alcaldía es esencial para asegurar que los recursos se utilicen de manera eficiente y en beneficio de la comunidad. Los regidores deben estar vigilantes y analizar minuciosamente cada iniciativa y proyecto propuesto por el alcalde. Esto no solo implica una revisión exhaustiva de los presupuestos y gastos, sino también la implementación de mecanismos de control y auditoría que garanticen la transparencia en todas las etapas de ejecución de los proyectos municipales.

Es preocupante escuchar rumores sobre posibles negocios en la cámara capitular, lo que podría desviar la atención de los regidores de su verdadera responsabilidad: servir a la comunidad. Es imperativo que estos funcionarios comprendan la gravedad de su rol y se comprometan a actuar con integridad y ética. La tentación de involucrarse en negociaciones lucrativas a costa del bienestar de la comunidad debe ser firmemente rechazada.

La comunidad de Santo Domingo Este necesita representantes que pongan sus intereses por encima de cualquier otra consideración. Esto incluye no solo la vigilancia de los fondos, sino también la promoción de iniciativas que verdaderamente respondan a las necesidades de los ciudadanos. Los regidores deben estar dispuestos a cuestionar y rechazar cualquier propuesta que no esté alineada con los principios de transparencia y beneficio colectivo.

La fiscalización de los fondos debe ser su prioridad absoluta, evitando cualquier participación en negocios turbios que comprometan su integridad. Solo así podrán ganarse la confianza de la ciudadanía y contribuir al desarrollo y bienestar de la comunidad. La transparencia y la rendición de cuentas no deben ser solo palabras vacías, sino el norte que guíe todas sus acciones y decisiones.