Por: José Amador/ Director del periódico Alta Gama
“La consigna es clara: si no estuviste presente cuando te necesitábamos, no esperes nuestro respaldo en las urnas.”
En la recta final hacia las elecciones municipales, cientos de candidatos intensifican sus esfuerzos por asegurar los votos de los sectores más vulnerables de la sociedad. Sin embargo, esta desesperada búsqueda de apoyo contrasta con cuatro años de aparente olvido hacia estas comunidades. Ahora, los ciudadanos, sintiéndose ignorados durante ese tiempo, proclaman que ha llegado el momento de rendir cuentas. La consigna es clara: si no estuviste presente cuando te necesitábamos, no esperes nuestro respaldo en las urnas.
En las próximas semanas, la democracia nos brinda la oportunidad “De recordarles a aquellos que han olvidado a los más vulnerables el poder que tienen de subirlos y también bajarlos.”
Es imperativo que como ciudadanos, no olvidemos el pasado reciente. Los políticos que solo emergen en tiempos electorales para recordar su compromiso con los menos afortunados deben ser cuestionados. ¿Dónde estaban cuando las comunidades más necesitaban apoyo continuo y no solo palabras vacías en campañas?
Las urnas representan la oportunidad de saldar esa deuda pendiente. Es hora de recordar quiénes fueron los verdaderos aliados de los menos privilegiados durante todo el mandato, no solo cuando necesitaban el respaldo electoral. Debemos rechazar a aquellos que ven a los pobres como simples peones en el juego político y elegir a líderes comprometidos con soluciones sostenibles y equitativas.
En estas elecciones municipales, recordemos que el voto es una herramienta poderosa para exigir responsabilidad y justicia. No permitamos que las promesas vacías nos engañen; exijamos acciones concretas y un compromiso genuino con la erradicación de la desigualdad.
La verdadera democracia se construye no solo en las urnas, sino en la constante participación ciudadana y la exigencia de cuentas a aquellos a quienes confiamos la responsabilidad de gobernar. En estas elecciones, recordemos a los olvidados y demos voz a aquellos que han sido silenciados durante demasiado tiempo. Es hora de que la política deje de ser un juego de conveniencia y se convierta en un compromiso real con el bienestar de todos.




















