Por José Amador, Director del Periódico Alta Gama
En Santo Domingo Este, los medios de comunicación locales han demostrado ser una fuerza activa y determinante en la construcción de la opinión pública y en la defensa de los intereses comunitarios. Somos el eco de las voces que, de otro modo, quedarían silenciadas. Somos los cronistas del día a día, quienes documentamos las necesidades, denunciamos las problemáticas y reconocemos las buenas acciones. Sin embargo, es lamentable constatar que muchos políticos locales carecen de la visión y el compromiso para valorar y apoyar este trabajo esencial.
La mayoría de los actores políticos en nuestro municipio solo se acercan a los medios locales cuando enfrentan una crisis de comunicación. En esos momentos, buscan desesperadamente el respaldo que en tiempos de calma nunca supieron cultivar. Acuden con discursos cargados de demagogia y promesas vacías, pretendiendo obtener la solidaridad de quienes han ignorado sistemáticamente. Pero la relación con los medios locales no puede ser circunstancial ni utilitaria.
Un medio de comunicación local no es un accesorio de campaña ni un recurso temporal para “apagar fuegos”. Es una herramienta fundamental para construir sociedades más informadas, participativas y críticas. Y, en ese sentido, los políticos que aspiran a liderar y representar deben comprender que apoyar a los medios locales no es un favor, es una inversión en la democracia, en la transparencia y en el desarrollo comunitario.
Es indignante ver cómo se destinan recursos a campañas mediáticas efímeras, mientras se ignora el potencial de colaboración permanente con los medios que, día tras día, narran las realidades del municipio. Se menosprecia el impacto de los espacios locales que llegan directo a las comunidades, que entienden sus códigos y sus necesidades, y que son los primeros en amplificar las denuncias y las soluciones.
Los políticos deben entender que su liderazgo se fortalece cuando se construye sobre bases sólidas de comunicación constante y honesta. No se trata de buscar los medios locales solo para aplaudir, sino para dialogar, para rendir cuentas, para informar y, sobre todo, para escuchar.
En Alta Gama y en todos los medios comprometidos con Santo Domingo Este, seguimos cumpliendo nuestra misión, aún sin el respaldo que deberíamos recibir. Pero también recordamos a quienes hoy nos ignoran que la memoria de los pueblos es larga, y que los liderazgos se construyen y se sostienen no solo con promesas, sino con hechos.
Es momento de que los políticos de Santo Domingo Este despierten de su miopía y comprendan el valor estratégico de apoyar a los medios locales, no por conveniencia, sino por convicción. Porque los verdaderos líderes no temen al escrutinio ni al cuestionamiento, sino que los asumen como parte de su compromiso con el desarrollo de su comunidad.
Mientras tanto, seguiremos siendo la voz de los que no tienen voz y el reflejo de una comunidad que merece ser vista, escuchada y, sobre todo, respetada.




















