Por José Amador, director del periódico Alta Gama
¿Quién se quedó con los bonos que no llegaron a las manos de quienes realmente los necesitaban?
La entrega de bonos navideños en Santo Domingo Este se ha convertido en un símbolo de desorganización, favoritismo y, lo más preocupante, de una aparente falta de transparencia. Esta situación, denunciada por decenas de ciudadanos, no solo afecta la imagen de las instituciones encargadas, sino que también hiere la dignidad de las personas más vulnerables que esperaban este alivio para las fiestas.
Nunca antes en la redacción de Alta Gama habíamos recibido tantas quejas sobre irregularidades en un programa que, en esencia, debería servir para llevar un poco de esperanza a las familias. Desde la distribución limitada de bonos hasta denuncias de favoritismo político y asignaciones injustas, la situación ha generado un fuerte descontento en la población.
Más alarmante aún es el silencio de las autoridades locales y nacionales sobre el destino de los bonos asignados al municipio.
Este hecho pone de manifiesto la urgencia de establecer mecanismos de distribución más transparentes y justos, así como de rendir cuentas ante la ciudadanía. Los programas de ayuda social no deben ser utilizados como herramientas de control político ni como privilegios exclusivos de unos cuantos.
El espíritu navideño, basado en la solidaridad y el amor al prójimo, queda empañado cuando las necesidades de los más pobres se convierten en un juego de poder. Desde Alta Gama, hacemos un llamado a las autoridades para que den una explicación clara sobre lo ocurrido, publiquen las listas de beneficiarios y se aseguren de que, en el futuro, este tipo de situaciones no vuelvan a repetirse.
El pueblo de Santo Domingo Este merece respeto, justicia y, sobre todo, que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan. La confianza de los ciudadanos está en juego, y restaurarla debe ser una prioridad. La Navidad es tiempo de dar, pero sobre todo, de dar con transparencia.




















