Por Roberto Rojas
El nombramiento de Celinés Toribio como embajadora y viceministra de Relaciones Exteriores para las Comunidades Dominicanas en el Exterior representa un cambio positivo y necesario para nuestra diáspora. Su designación por parte del presidente Luis Abinader envía un mensaje claro: el gobierno está comprometido con atender las necesidades de los dominicanos que viven fuera del país, y en especial en Nueva York, donde reside una de las comunidades más grandes y trabajadoras.
Desde el primer día, Celinés ha demostrado que su enfoque será diferente. A diferencia de su antecesor, ella ha salido de inmediato a dar la cara, acercándose a la comunidad, escuchando sus inquietudes y demostrando un interés genuino en trabajar de la mano con los dominicanos en el exterior. Este es un paso fundamental para fortalecer el vínculo entre la diáspora y el gobierno dominicano, asegurando que sus voces sean escuchadas y que sus necesidades sean atendidas.
Como empresario comprometido con el bienestar de nuestra comunidad, celebro este nuevo liderazgo y brindo mi apoyo a Celinés Toribio en esta importante misión. Su trayectoria y su conexión con la diáspora le dan una ventaja única para representar y defender los intereses de los dominicanos en el exterior. No tengo dudas de que su trabajo traerá grandes beneficios a nuestra comunidad, y confío en que sabrá aprovechar esta oportunidad para construir puentes, impulsar iniciativas y dar respuestas concretas a las problemáticas que nos afectan.
La diáspora dominicana en Nueva York y en todo el mundo necesita representación efectiva, y con Celinés Toribio al frente, estoy seguro de que tendremos una voz fuerte y comprometida. Ahora más que nunca, es momento de unirnos y respaldar las buenas gestiones que buscan el bienestar de nuestra gente. ¡Éxito en esta nueva etapa, Celinés!




















