La recién conformada Fuerza de Eliminación de Pandillas (GSF) ha comenzado oficialmente sus operaciones en Haití, dando inicio a una nueva fase en los esfuerzos internacionales por restaurar la seguridad y la estabilidad en el país caribeño.
La Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), desplegada en 2024 bajo el liderazgo de Kenia, ha finalizado su mandato tras la aprobación, el pasado 30 de septiembre, de una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, presentada por Estados Unidos, que autoriza el despliegue de la GSF como fuerza sucesora.
Como parte del proceso de transición, la GSF está actualizando las cuentas oficiales de comunicación, logotipos, banderas e insignias previamente utilizadas por la MSS, con el objetivo de reflejar su nueva identidad y mandato. No obstante, las autoridades han garantizado que el flujo de información pública continuará sin interrupciones, manteniendo los mismos niveles de transparencia y compromiso con la población haitiana y la comunidad internacional.
Como parte del proceso de transición, la GSF está actualizando las cuentas oficiales de comunicación, logotipos, banderas e insignias previamente utilizadas por la MSS, con el objetivo de reflejar su nueva identidad y mandato. No obstante, las autoridades han garantizado que el flujo de información pública continuará sin interrupciones, manteniendo los mismos niveles de transparencia y compromiso con la población haitiana y la comunidad internacional.
La GSF trabaja en estrecha coordinación con la Policía Nacional de Haití (PNH) y las Fuerzas Armadas de Haití (FAd’H), especialmente en operaciones conjuntas en la región de Artibonite, una de las zonas más afectadas por la violencia de las pandillas.
En apoyo a estas acciones, el Gobierno de Canadá ha entregado 20 vehículos blindados de transporte de tropas, de los cuales cinco ya se encuentran desplegados en Artibonite, fortaleciendo las capacidades logísticas y operativas de la nueva fuerza.
Estos refuerzos, según un comunicado oficial, reflejan “la determinación de la GSF de reestructurar el entorno de seguridad y mejorar la eficacia operativa en todo el país, bajo un mandato reforzado y con el compromiso de proteger a las comunidades haitianas”.
La GSF contará con hasta 5,500 efectivos policiales y militares, asistidos por 50 civiles, y operará con un mandato inicial de 12 meses. La fuerza mantiene su compromiso de promover la paz duradera, la protección de la población y el fortalecimiento de la seguridad nacional en Haití, en colaboración con sus socios internacionales y el Gobierno haitiano.




















