Por: José Amador/ Director del periódico Alta Gama
La violencia contra la mujer nunca debe ser justificada
En pleno siglo XXI, es inadmisible que aún se justifique la violencia contra la mujer. El reciente caso de las comunicadoras Amelia Alcántara y Tamara Martínez, quienes fueron presuntamente víctimas de agresiones por parte de sus parejas, demuestra la necesidad de seguir luchando contra esta problemática social.
Es alarmante que en plena era de la información y la tecnología, se sigan difundiendo videos y fotografías de agresiones a mujeres, como si fuera un espectáculo. La exposición pública de estas situaciones no solo afecta la integridad de las víctimas, sino que también perpetúa la cultura de la violencia.
Es importante tener en cuenta que la violencia no solo se manifiesta en agresiones físicas, sino también en psicológicas y verbales. Por lo tanto, es necesario que se preste atención a cualquier tipo de violencia que pueda estar sufriendo una mujer, independientemente de su forma de manifestación.
En este sentido, es preocupante la actitud de algunas mujeres que niegan haber sido víctimas de violencia, como en el caso de Amelia Alcántara. Este tipo de comportamiento solo contribuye a minimizar la gravedad de la violencia y a perpetuar la cultura del silencio.
Es necesario que tanto las autoridades como la sociedad en general tomen medidas para erradicar la violencia contra la mujer. Se debe garantizar la protección de las víctimas y el acceso a la justicia, así como también promover la educación en igualdad de género desde las edades más tempranas.
La violencia contra la mujer nunca puede ser justificada. Es responsabilidad de todos y todas luchar contra esta problemática social y garantizar una sociedad libre de violencia. Basta de normalizar la violencia contra las mujeres, es momento de actuar para erradicarla.

























